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La escritura y yo, una historia de desencuentros (primera parte)


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   Esta serie de tres posts tratan sobre mi relación con la escritura a través de los años, hasta el momento.
   Creo que por ahora puedo diferenciar tres etapas en mi relación con la escritura. Es una historia de idas y vueltas, de rupturas y nuevos comienzos; no sé si será una relación de amor-odio, pero se le parece.
 

La escritura y yo, una historia de desencuentros

 
   Esta es una historia sin comienzo. ¿Por qué? Porque, sencillamente, no sé cuándo empecé a escribir. No tengo memoria de haber tomado esa decisión, tal vez, como les ocurre a muchos, solo fue una consecuencia natural de mi amor por la lectura. Lo gracioso es que ¡tampoco sé de dónde salió ese amor por los libros! Solo recuerdo que desde chica siempre me gustó leer, y era la única persona en casa con tal afición.
   Entonces el principio es un misterio, pero las etapas que siguieron son las siguientes:
    • Durante la adolescencia. 
    • En la temprana juventud. 
    • Ahora (no tan joven, pero tampoco vieja, les voy a dejar a la imaginación mi edad).

 

Primera parte


   En este post voy a hablar un poco sobre la escritura durante la adolescencia. Como no podía ser de otra manera, era una relación tormentosa y con algunos aires de grandeza. Con cierta inclinación hacia la escritura, creía que lo que escribía era perfecto. O al menos eso pensaba hacia afuera, porque hacia adentro, lo cierto era que odiaba leer lo que había escrito. Y eso no puede ser sano.
   Estas son las características de esa etapa:
      • Escribía (casi) todo en inglés.
      • Había bastante poesía en mi producción. 
      • No me gustaba leer lo que escribía. 
      • Corregir, ¿qué eso? Nada más allá de lo mínimo. 
      • Básicamente, eran historias cortas; aunque se coló una más larga sobre detectives.
   De forma extraña, si bien tenía grandiosos planes sobre mi vida futura, nunca me había planteado con seriedad ser una escritora, creo que más bien sentía la escritura como algo natural, aunque oculto. Porque no lo compartía con nadie, como muchas otras cosas de esa época.
Escritura_logo   Excepto, cuando gané un concurso de poesía (¡en castellano!) del colegio, y es el único que gané hasta el momento. Lo insólito es que poesía no es lo que más escribo ni lo que más leo. Lo que sí recuerdo de ella fue que brotó de forma muy natural, casi toda mientras caminaba hacia la parada del colectivo para ir al colegio.
   ¿Cómo terminó esta etapa? Un día, no recuerdo cuándo, leí lo que había escrito y me pareció todo… una gran porquería. Sí, así de terminante. Incluso destruí todos mis escritos y dejé de escribir durante años porque, como no podía ser de otra manera en aquella época, si no era una genialidad lo que salía de mis manos, entonces la escritura no era para mí.
   En conclusión, mi primer acercamiento a la escritura no fue muy sano. Fue natural, sí, pero lleno de locas expectativas y una exigencia desmedida hacia mí misma. Sin embargo, a veces creo que tal vez fue necesario.
   En el próximo post voy a recordar mi reencuentro con la escritura después de esta ruptura tan abrupta y temperamental. ¿Qué me dicen ustedes? ¿Recuerdan cómo empezaron a escribir? ¿Tienen una relación temperamental con su escritura?  
 

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