Buscar este blog

Una simple elección


Minicuentos_logo
 
   Tenía que elegir. Sobre eso se basaba toda su sociedad. A los diez, el nombre. A los veinte, la familia. A los treinta, el trabajo de su vida. A los cuarenta, si quería seguir vivo.
   Él estaba inmóvil frente a la pantalla. Siempre había creído que sería una decisión fácil, pero sus manos vacilaban. El monitor se apagó antes de que presionara una opción.
   —¿Qué pasó? —murmuró.
   Cuando la imagen volvió, lo felicitaba por elegir: Su elección lo espera al salir.
   —¿Cuál?
   Se quedó mirando la puerta, y se preguntó si se abriría sola si él no lo hacía.


   Este minicuento se publica por primera vez. Forma parte de los retos de escritura del portal El libro del escritor, pasen por allí a ver los retos y participantes. En este caso elegí Escribe un relato que termine con un cliffhanger.


Este cuento forma parte del recorrido de las manos, ¿te animas a seguirlo? Puedes acceder al siguiente a través de la palabra clave o desde aquí Recorrido_logo.

Seguir leyendo...

La escritura y yo, una historia de desencuentros (tercera parte)


Otros_logo

   Esta serie de tres posts tratan sobre mi relación con la escritura a través de los años, hasta el momento. El primero se puede leer aquí y el segundo aquí.
   Como había comentado en el primer post, puedo diferenciar tres etapas en mi relación con la escritura. La tercera fase se tradujo en un reinicio. O, en castellano, decidí hacer las cosas de otra manera y eso se convirtió en un nuevo comienzo.
 

La escritura y yo, una historia de desencuentros

 
   Este comienzo es difuso, no creo que haya un momento de quiebre, sino que más bien fue gradual, incluso con varios arranques. ¿Por qué? Porque cuando decidí escribir de forma más metódica, leí muchos libros y probé (y sigo probando) varias técnicas. Siempre fui de escribir con poca o nula planificación, aun cuando en mi mente la historia estuviera macerando durante un tiempo. ¿Cuál es el problema de este método? La corrección, sobre todo de ese primer borrador. Mientras más y más páginas se amontonan, más difícil es intentar ponerle un orden.
   ¿Qué era lo que estaba buscando? La razón del cambio en el método se debe a:
    • Facilitar y mejorar la corrección.
    • Mejorar, mejorar, mejorar, en estructura, descripción, uso del lenguaje, etc.
    • No perderme yo misma en mis tramas.
    • Realizar una producción más ordenada, tanto en escritura como corrección.

 

Tercera parte


   Todo empezó leyendo diferentes libros sobre estructura de novelas y creando decenas de plantillas que luego nunca terminaba de llenar. Mucho trabajo de pensar la novela a la que no estaba acostumbrada y debo decir que la súper planificación no es lo mío para la escritura, pronto me canso de esa etapa. Y lo peor es que a veces hace que me canse de la idea antes de empezar a escribirla.
   No voy a decir que no aprendí con todas estas pruebas, y las que todavía hago, pero ese estilo de plantillas y plantillas de personajes y lugares y cada pequeño giro antes de la escritura en sí, no es para mí. Creo que en cierta forma endureció mi escritura, la hizo más mecánica o al menos es que no la siento como antes, no de la forma en que fluyeron esa primera novela y esos primeros cuentos. Sí, la escritura libre es para mí. Ahora solo busco dos cosas:
      • ¿Cómo agregar la suficiente planificación para que la corrección del primer borrador no sea el fin del mundo?
      • Recuperar esa sensación. 
   Lamentablemente, perdí un poco de esa libertad, ese ponerme a escribir algo a lo que salga. Tan concentrada como estaba en ordenar, planificar, crear y seguir un método, producir más y más. Hace tiempo que no tomo una de esas libretas de antaño y simplemente escribo lo que viene a la mente. Lo extraño.
Escritura_logo   No todo está perdido, todavía suceden esos momentos en los que me pierdo en el flujo de la escritura y el tiempo no me importa, quiero seguir escribiendo, dejar que salgan todas las palabras que se apresuran a mis dedos. Aunque no es como antes, o al menos como lo recuerdo. A veces incluso quiero dejarlo todo, pero entonces se me ocurre algo más sobre lo que escribir.
   ¿Cómo terminó esta etapa? Todavía no lo hizo, o tal vez esté comenzando a terminar. Sigo buscando el mejor método para mi escritura, solo que ahora ya sé qué es lo que no me funciona, qué es lo que necesito y cómo me siento más cómoda. Ahora solo falta crear esa forma. (Estoy probando varias, tal vez hable de ellas en otro post.)
   En conclusión, mi relación con la escritura es un vaivén. Lo intento de una manera y luego de la contraria, creo que es maravillosa y me parece que es un asco, quiero dejarlo todo y después tengo una nueva planificación para todo lo que quiero escribir. No sé si en algún momento se terminará este tira y afloja con ella, pero me intriga saber quién ganará.
  Hasta aquí llegamos, por el momento. ¿Qué me dicen ustedes? ¿Cómo está su relación con la escritura? ¿Siguen de novios, se casaron o rompen a cada rato?  
 


Seguir leyendo...

Quemado


Minicuentos_logo
 
   El olor a quemado era intenso. Se pegaba al interior de la nariz. Lo atravesaba todo hasta anidar en la garganta.
   Los vecinos tosieron. Con ojos llorosos, se defendieron con manos y dedos frenéticos. El inasible humo se extendió por todo el edificio. Luego se dilató y abarcó la cuadra.
   Él llegó entonces y, antes de abrir la puerta, frunció la nariz. Retrocedió un paso. Tanteó la pared hasta el timbre de su departamento.
   ―¿Querida? ―alcanzó a balbucear.
   ―Sí ―gritó ella desde el otro lado―, eh… no subas… ¿Por qué no compras algo? Creo que se me pasó la cena.


   Este cuento se publicó originalmente en el blog Hojas de cuentos, el cual estuvo activo durante varios años. Allí apareció en diciembre de 2014.


Este cuento forma parte del recorrido de las manos, ¿te animas a seguirlo? Puedes acceder al siguiente a través de la palabra clave o desde aquí Recorrido_logo.

Este minicuento forma parte del recorrido de la puerta, ¿te animas a seguirlo? Puedes acceder al siguiente a través de la palabra clave o desde aquí Recorrido_logo.

Seguir leyendo...

Adiós


Minicuentos_logo
 
   Clavó el puñal hasta el fondo, hasta que sus manos resbalaron hacia el filo y su sangre se mezcló con la de su amante, aquel hombre que la había hecho feliz durante un tiempo, uno muy corto, y luego le había roto el corazón, el alma, la confianza, el respeto por sí misma, todo junto y con una sola palabra: adiós.


   Este cuento se publicó originalmente en el blog Hojas de cuentos, el cual estuvo activo durante varios años. Allí apareció en nobiembre de 2014.


Este cuento forma parte del recorrido de las manos, ¿te animas a seguirlo? Puedes acceder al siguiente a través de la palabra clave o desde aquí Recorrido_logo.

Seguir leyendo...

A la espera


Minicuentos_logo
 
   El continente se extendía a lo largo del océano, se acariciaba a sí mismo del otro lado del globo. Su borde inferior dentado, observado más de cerca, mostraba una cordillera.
   Una línea de montañas, una tras otra tras otra jugaban a nunca quedar a la misma altura. En una de esas montañas, por donde los árboles crecían como barba incipiente, había una cueva.
   En ese hueco ondeaba una llama. La tenue luz se disipaba en la oscuridad, apenas dejaba vislumbrar su entorno. Unas manos extendidas hacia la flama; detrás de ellas, unos ojos envueltos en penumbra: a la espera.


   Este cuento se publicó originalmente en el blog Hojas de cuentos, el cual estuvo activo durante varios años. Allí apareció en octubre de 2014.


Este cuento forma parte del recorrido de las manos, ¿te animas a seguirlo? Puedes acceder al siguiente a través de la palabra clave o desde aquí Recorrido_logo.

Este cuento forma parte del recorrido de la luz, ¿te animas a seguirlo? Puedes acceder al siguiente a través de la palabra clave o desde aquí Recorrido_logo.

Seguir leyendo...

En pedazos


Minicuentos_logo
 
   Levantó la espada con ambas manos mientras jadeaba. Los brazos le temblaron, separó las piernas para mantener el equilibro.
   El caballo se acercaba al galope. Su jinete inclinado hacia delante, con una lanza bajo el brazo.
   El golpe lo tiró de espaldas al suelo. El dolor descargó en su hombro. La sangre brotó, caliente, con un silbido trémulo.
   Se puso de pie con torpeza. Buscó con la vista su espada, la encontró en pedazos, a más de un metro de él.
   Los cascos del caballo se oían de nuevo, esa vez a su espalda.
   No quiso darse vuelta.


   Este cuento se publicó originalmente en el blog Hojas de cuentos, el cual estuvo activo durante varios años. Allí apareció en noviembre de 2013.


Este cuento forma parte del recorrido de las manos, ¿te animas a seguirlo? Puedes acceder al siguiente a través de la palabra clave o desde aquí Recorrido_logo.

Seguir leyendo...

Dulzura infantil


Minicuentos_logo
 
   —Uno… dos…
   —¿Qué está haciendo Manuel? —preguntó Sara a su hermana.
   —Debe de estar jugando.
   Sara se acercó al baño donde estaba su sobrino. El niño tenía los brazos sumergidos hasta el codo en la bañera.
   —Tres… cuatro…
   —Tan dulce… —murmuró Sara—, me dan ganas...
   —Deberías —dijo su hermana—, tener hijos es hermoso.
   —Tal vez…—Sara volvió junto a ella—, son tan inocentes.
   Las hermanas se sonrieron.
   Manuel dejó de contar. Sacó las manos, se las secó y anotó en su cuaderno.
   —Tortuga…, duró hasta seis.
   En la bañera, su última mascota flotaba a la deriva.


   Este cuento se publicó originalmente en el blog Hojas de cuentos, el cual estuvo activo durante varios años. Allí apareció en julio de 2012.


Este cuento forma parte del recorrido de las manos, ¿te animas a seguirlo? Puedes acceder al siguiente a través de la palabra clave o desde aquí Recorrido_logo.

Seguir leyendo...

Visita nocturna


Minicuentos_logo
 
   Las manos que abrieron la puerta estaban marchitas. Venas como surcos en agrietadas palmas. Dolor atenazando cada parte del cuerpo. Arrastró pies de dedos ensortijados hasta la cama. Una figura reposaba allí, levemente iluminada en la oscuridad.
   Se aproximó con cautela, la olió… Saltó sobre el cuello que se le ofrecía. Los primeros tragos le estremecieron, el líquido quemaba las venas que hinchaba. Quiso alejarse, sus dientes se negaron. Los dedos de los pies se tensaron. Entonces, pudo separarse.
   Agotada, el dolor olvidado, se acercó a la puerta. La cerró tras ella, con manos firmes y rosadas.


   Este minicuento se publicó originalmente en el blog Hojas de cuentos, el cual estuvo activo durante varios años. Allí apareció en enero de 2011.


Este minicuento forma parte del recorrido de las manos, ¿te animas a seguirlo? Puedes acceder al siguiente a través de la palabra clave o desde aquí Recorrido_logo.

Este minicuento forma parte del recorrido de la puerta, ¿te animas a seguirlo? Puedes acceder al siguiente a través de la palabra clave o desde aquí Recorrido_logo.

Seguir leyendo...

La escritura y yo, una historia de desencuentros (segunda parte)


Otros_logo

   Esta serie de tres posts tratan sobre mi relación con la escritura a través de los años, hasta el momento. El primero se puede leer aquí.
   Como había comentado en el post anterior, puedo diferenciar tres etapas en mi relación con la escritura. La segunda fase consistió en un reencuentro.
 

La escritura y yo, una historia de desencuentros

 
   En este caso sí recuerdo cuándo retomé la escritura. Al igual que la primera vez, sucedió sin planificación; sencillamente, un día comencé a escribir una historia. Hacía poco que había terminado la facultad y estaba en un curso esperando a que comenzara la clase. Durante la espera, surgió «El bosque y la llanura». ¿De dónde salió? No lo sé, casi se escribió solo; tal vez reflejaba mi situación en ese período: la encrucijada de terminar la facultad y no tener ni idea de qué hacer con mi vida; porque claro, no estudié mi pasión, sino lo que se esperaba de mí.

 

Segunda parte


   Estamos entonces en mi temprana juventud, llena de grandes sueños y también de una depresión enorme porque nadie ni nada te prepara en realidad para eso de terminar de estudiar; es un final deseado, pero desconcertante. Fue durante ese tiempo que volví a conectar con la escritura, pero las características de esta etapa fueron diferentes de las de la adolescencia:
      • Comencé a escribir solo en español.
      • Casi no había poesía en mi producción. 
      • Ahora sí leía lo que escribía. 
      • También empecé a corregir un poco. 
      • Al principio eran historias cortas; aunque ya desde el primer cuento sentí que esa historia tenía más para dar.
   En esta fase la relación se volvió más tranquila. La escritura fluía con rapidez, estaba llenas de ideas que caían sobre el papel con facilidad y, con poca corrección, salían al mundo. Sí, me animé a enviar ese cuento a una selección y fue el primero que vi impreso en un libro. Luego hubo otros impresos y otros publicados en un blog. Las historias se sucedían unas a otras y parecían no tener fin.
   De ese primer cuento también surgió una historia más larga, la historia de Aglaya, una joven trágica. Es su momento fue el manuscrito más extenso que había generado y hasta llegué a corregirlo con un corrector profesional. ¿Quedó bien? No puedo decirlo de manera objetiva, es una historia a la que le tengo mucho afecto.
   Algunos rasgos de mi escritura en aquel entonces eran:
      • Muchas ideas que, a veces, quedaban a medio desarrollar.
      • Escritura intuitiva, sin planificación para los cuentos, pero sí algo para las historias más largas.
      • Fue una etapa con mucha producción.
   Ahora sí soñaba con ser escritora, aunque tal vez no con tanta seriedad sino más bien como un deseo romántico. ¡Se harían películas de mis libros y a todo el mundo les encantarían! Extrañamente, todavía mantenía estos grandes planes en cierta forma ocultos.
Escritura_logo   Fue durante esa época que escribí mi primera novela, La elección de Kendria. La idea surgió casi formada en mi mente, allí tenía el comienzo y también la frase final, a donde quería llegar. Durante el camino me dejé ser libre, aunque también pensé mucho sobre el mundo donde transcurría la novela y su historia y la de sus personajes. Tendría que revisar las notas para ver cuánto tardé en escribirla, pero en ese momento no me importaban los tiempos. Un día la terminé y la corregí (o lo que yo entendía por corregir en aquellos tiempos) y la dejé salir al mundo… todavía estoy esperando que alguien lo note, je.
   ¿Cómo terminó esta etapa? El límite entre esta y la siguiente es más bien difuso. Después de esa primera novela, hubo otras, el blog siguió creciendo y publiqué también un recopilatorio de algunos de esos cuentos. En algún momento, la escritura se volvió más consciente, ya en algunas novelas lo había intentado, pero de repente comencé a estudiar y leer libros sobre escritura. Empecé a pensar más en lo que escribiría, en planificar un poco (no mucho).
   En conclusión, este segundo acercamiento a la escritura fue más alegre. Si bien también tenía altas expectativas, la relación era menos tirante y muchas veces me gustaba lo que escribía, me gustaba leerlo. Fue una etapa de imaginación exuberante, los cuentos fluían sin que necesitara llamarlos o pensar en ello siquiera. Sin embargo, la mayoría quedaba en su versión más cruda.
   En el próximo post voy a hablar un poco de mi actual relación con la escritura, aunque cueste hablar de algo que está tan cercano. ¿Qué me dicen ustedes? ¿Recuerdan diferentes etapas en este proceso de escribir? ¿Cómo es su relación con su escritura?  
 


Seguir leyendo...